En esencia
La que escribe
- Esa niña que vive dentro de mi
- "Todas las personas mayores fueron al principio niños. (Aunque pocas de ellas lo recuerdan.)". El Principito.
Si quieres contarme algo...
Lo escrito
Aquí se habla de todo esto:
- apego (5)
- cambiar el mundo (5)
- casualidades (2)
- compañerismo (3)
- cosas que escribía la niña (4)
- creaciones (7)
- cuentos (6)
- educación (5)
- esperanza (5)
- familia (11)
- La mamá (4)
- la mujer (9)
- La niña (11)
- maestro (2)
- mamá (4)
- música de mi infancia (2)
- otros niños grandes (4)
- papá (4)
- poesía (2)
- premios (3)
- reconstrucciones (6)
- recuerdos (11)
- reflexiones (11)
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martes, 2 de abril de 2013
Papá está malito
6 comentarios:Papá está malito.
Y es muy raro para mí reconocerle de esta manera, pero así es: está malito.
De pronto, ahora tiene carita de sueño, de día y de noche. Nunca antes se la vi, por muy cansado que se encontrase. Ahora se nota que apenas duerme.
De un día para otro, me parece como si hubiera envejecido décadas. El rostro, cansado. Las arrugas, más marcadas. Los ojos, más chiquitos. La sonrisa, resignada. El semblante, preocupado.
Hay una chispa especial que siempre estuvo en él y que ahora no encuentro... Aunque a lo mejor estaba en mi mirada y soy yo la que la he perdido...
miércoles, 12 de diciembre de 2012
Regreso... y también emprendo.
8 comentarios:Regreso. Vuelvo a esta madriguera, al hogar que hice mío hace ya algún tiempo y que terminó de cobrar vida gracias a vuestra presencia, a los que aterrizásteis aquí por "casualidad" (cuánto me gusta esta palabra...) y a los poquitos conocidos que han ido siendo progresivamente invitados a compartir estos retazos de mi intimidad. Regreso, después de este largo suspiro temporal, a esta página que es también un trocito de mí.
Retorno con fuerzas renovadas; con algo más del aprendizaje adquirido que te da la vida y las diferentes experiencias; con más contacto que nunca -si cabe- con esa niña que fui un día y cuyas vivencias y emociones aún laten en mí.
Como ya comenté aquí -en el texto que escribí para presentar este blog y a la que escribe-, a lo largo de los años acostumbré a sembrar muchas páginas y blogs a través de diferentes tierras del ciber-espacio. Y, quitando excepciones (por ejemplo, el primer espacio que empecé hace ya la friolera de doce años, el más entrañable y al que fui más fiel y constante durante años) lo más común fue que los acabase abandonando al poco tiempo y me temo que también olvidando en la mayor parte de los casos. Pero no es eso lo que me ha sucedido con este blog... y es que lo he tenido presente durante todos estos meses de silencio y ausencia por mi parte. No en pocas ocasiones he escrito aquí tan sólo de pensamiento, ante casi cualquier acontecimiento importante o simplemente "interesante", que de esos hay millones a diario: sucesos que te llevan a reflexionar, a llegar a diferentes conclusiones, certeras, sensatas o absurdas; a establecer monólogos interiores que poder trascribir más tarde en letras... Tantas veces me he prometido poner en palabras esos pensamientos, esas sensaciones "en cuanto llegue a casa"... Pero no he atrapado a las musas ni jamás las he obligado a trabajar bajo presión, de manera forzada. Así que, aquí seguía el blog sin actualizar, a pesar de continuar creando y escribiendo sólo para mí y por placer propio, como siempre he hecho desde la primera vez que cogí un lápiz entre mis dedos... Sabía que regresaría. No lo dudé ni un solo momento, aunque enfrentarme a este primer escrito de retorno se tornara, para mi asombro, en un camino arduo que al fin finalizo, derrotando así a la pereza imperante hasta la fecha.
Y es que en esta última época he vivido algunas aventuras que han acaparado mi tiempo y energías, todas ellas emocionantes, tratándose casi de caras opuestas de la misma moneda: por un lado, la claridad de un verano sobrevolando las estrellas, acompañada cómplicemente por otros niños del país de Nunca Jamás, montando habitualmente nuestra casita de caramelo a las orillas de distintas playas de un mismo mar, y jugando en el interior de esa casita bajo el sol, bajo la luna... Por otro lado, la oscuridad de una vivienda fría y seca, con altas rejas negras y afiladas en la entrada; mansión presidida por la Bruja Mala del cuento, empuñando su bastón ante la mirada de un grupo de niños temerosos y tristes.
Cuentos de claridad y oscuridad que ya acabaron, como las experiencias laborales que fueron y que -sobre todo en los tiempos que corren- siempre acaban... y que resumen estos últimos tiempos de mutis por mi parte. Ahora, de nuevo sin empleo conocido y con las pilas cargadas, regreso: regreso a esta mi pequeña guarida, a mi espacio; y emprendo, entre otras, alguna nueva aventura... que, además, intuyo que va a ser la más grande.
viernes, 29 de junio de 2012
Día Mundial del Sueño Feliz (o #desmontandoaestivill, que ya es hora)
14 comentarios:Esta entrada forma parte de una iniciativa en redes y medios sociales que pretende situar como trending topic el hashtag #DesmontandoaEstivill, como parte de la celebración el 29 de junio como el Día Mundial del Sueño Feliz. He aquí mi pequeña aportación como apoyo a este movimiento social revolucionario.
Me encantaría, en el día de hoy, hablar de mi experiencia como "mamá" en este tema. Espero tener la oportunidad más adelante. Por el momento, me conformaré con -como vengo haciendo en este blog desde que fue creado- hablar de mi experiencia como la niña a la que no he olvidado, como la persona en que me he convertido y soy:
sábado, 23 de junio de 2012
Premio Blog Original
12 comentarios:
Hoy vengo, con algo de retraso, a recoger un premio nuevo y a agradecer una vez más a la la autora del precioso blog Una terapeuta temprana por haberme entregado el Premio "Blog Original" hace unos días. Para recoger este premio, tengo que 1 - Escoger una frase que me defina y 2 - Continuar la cadena premiando a otros diez blogs.
En cuanto a la frase que me defina, y siguiendo la línea de este blog (fuera de ésta, podría escoger otras muchas, claro) voy a compartir una cita del escritor británico Gilbert Keith Chesterton que precisamente hoy he leido y he comprendido de corazón:
"Lo maravilloso de la infancia es que cualquier cosa en ella, es una maravilla."
martes, 19 de junio de 2012
Lloré cuando me dejaron en la escuela
12 comentarios:Como el gran Pedro Guerra en esta canción, en cuyo estribillo habla de un tema universal como es el vínculo asociado al apego en nuestras primeras fases de desarrollo infantil, yo también lloré cuando me dejaron en la guardería por primera vez. Y, curiosamente, tiempo más tarde, también "canté y esa era la forma de buscarnos". Me encanta con qué sencillez esa frase sintetiza la búsqueda de un "algo" desconocido a través de la voz, la especie de necesidad por transmitir, por escribir, por comunicar cosas como por ejemplo las que yo os muestro desde el anonimato de este agujerito al mundo, al mismo tiempo que las repaso y, de esta forma, me voy ordenando a mí misma.
domingo, 22 de abril de 2012
Vocación Creadora: una conexión más con la niña que llevo dentro
17 comentarios:¿Qué descubrían vuestros niños interiores cuando oteaban su vida futura desde la cima de sus primeros años? ¿Qué soñaban cuando experimentaban esa poderosa visualización de sí mismos en sus mentes al vislumbrarse unas décadas más tarde?. Para la niña que llevo dentro era muy grande esa evocación, suponía elevarse con sus propias alas en un ligero vuelo dulce: vivenciar en su imaginación, con pasión sobrecogedora, las diferentes posibilidades y fantasear con las que más placer generasen en ella.
La niña que aún vive en mi interior siempre deseó ser mamá de mayor. Y también quiso, por épocas, ser maestra, o enfermera, o azafata de avión o astronauta (para no abandonar esos vuelos de caramelo entre las nubes, imagino) pero en poco tiempo descubrió que existían ciertas profesiones que le permitirían seguir "jugando" aún siendo adulta; actividades conectadas a esos "viajes" trascendentales a través de los cuales podría no dejar nunca de ser la niña que era. Se dio cuenta cuando descubrió que existían las llamadas profesiones "artísticas".
martes, 10 de abril de 2012
Humanizar, que no es poco...
10 comentarios:Esta mañana he descubierto, gracias al blog de Una terapeuta temprana y para mi regocijo, una iniciativa espectacular que yo desconocía y que lleva ya unos meses funcionando, aplicándose y expandiéndose a través de la red gracias a las personas que la componen y a las que, cada vez más, se adscriben y difunden este admirable y curioso proyecto.
La Iniciativa Colaborativa MÍRAME, DIFERÉNCIATE es absolutamente necesaria dada la estructura educativa actual en la que, desde el colegio hasta la universidad, no se suele compaginar la "in-formación" con la formación de contenido emocional. Esta nueva iniciativa expone su confianza en la importancia de los pequeños gestos afables en cualquier ámbito, sobre todo en su aplicación en asistencia sanitaria. Admite y proclama lo valioso e influyente del trato humanizado en pacientes. Las razones son evidentes. Todos nosotros, en alguna ocasión, vivimos alguna experiencia en la que nos hemos percibido "vistos, tenidos en cuenta, cuidados", o por el contrario nos habremos podido sentir "ignorados, mal tratados" o como un número más en los peores casos (esto, lamentablemente, ocurre todavía hoy en día en diferentes ámbitos, incluso desde el mismo nacimiento en ese proceso vital que es el "parto"). Es sustancial la diferencia en cuanto a cómo nos han podido afectar y repercutir las diferentes opciones. Es innegable que esta idea que aquí se promueve nos afecta y beneficia a todos.
Yo, como persona, como hija, hermana, pareja, amiga, conocida, desconocida, como amante del ser vivo, del ser humano, de los niños, de mi niña interior, y también como estudiante de Psicología, comparto este pensamiento y también quiero colaborar en la difusión de este mensaje. Me parece muy importante su aplicación al área sanitaria, pero me parece aún más importante su aplicación en todas las áreas de nuestra vida diaria, a niveles muy pequeñitos: cuando el dependiente, agotado, cargando con la pesada mochila de su historia personal y con ganas de acabar e irse a casa cuanto antes, nos despache sin cruzar una frase con nosotros ni detenerse a mirarnos... por ejemplo. Porque a lo mejor él también él lo necesita: mirémosle, diferenciémonos, sonriámosle. ¡Podemos crear una reacción en cadena!.
Y es que creo infinitamente en el poder curativo de la atención y del cariño, en ese verbo tan bonito que es "cuidar". Y creo que es contagioso. Y también apuesto que un mundo con miradas repletas de ternura y sonrisas sería muy diferente del mundo que tenemos ahora. Y tengo la extraña convicción de que es posible cambiarlo... que esa quimera no está tan lejos como pensamos. Que somos muchos. Iniciativas como ésta lo demuestran.
Así que yo me adscribo, apoyo, difundo y aplico. Es mi pequeñita, casi minúscula, colaboración en la construcción de esta renovación social que se viene cociendo a fuego lento y que, sumada a la tuya y a la del resto, conforman una llama de cuyo calor se beneficiará el planeta, nos beneficiaremos todos.
![]() |
| www.diferenciate.org |
domingo, 1 de abril de 2012
Lo que da el maestro también se transforma
4 comentarios:Hoy tenía intención de actualizar el blog con el deseo de expresar una sensación que me embriaga últimamente: una satisfacción semejante a la que surge al encajar una nueva ficha en el viejo puzzle de cinco mil piezas que anteriormente se encontraba deshecho y caóticamente revuelto en algún cajón olvidado... Quería, con todas mis fuerzas, reflejar dentro de lo posible esa plenitud al contemplar el puzzle después de tanto trabajo y esfuerzo; detallar eso tan grande que se siente al comprobar cuánto ha avanzado esa reconstrucción, incluso sabiendo que siempre quedarán fichas por colocar.
Hurgando en mi memoria (consciente de que no conseguiría describir esto tan sólo con palabras, y buscando ese "algo" que ayudase a mi texto a hacer llegar todo esto que siento) me ha venido a la cabeza el tema "Todo se transforma" de Jorge Drexler, canción rebosante de verdad y energía que me emocionó desde el primer momento de escucharla, y que más tarde se convertiría, para mí, en "canción divina" al vivirla como banda sonora en una experiencia vital muy especial, en un viaje sublime al centro del corazón de la niña que llevo dentro.
lunes, 19 de marzo de 2012
Feliz Día, Papá
2 comentarios:
viernes, 16 de marzo de 2012
Parar, verse, sentirse
6 comentarios:Vivimos en una espiral huracanada que nos empuja a la actividad y al movimiento exacerbado y continuo: a hacer, a consumir, a no "perder el tiempo". No es fácil realizar el ejercicio de parar un poco, respirar hondo, despojarse de juicios y reconocerse: qué me está pasando, dónde estoy, en qué punto me encuentro en este momento, cómo me hace sentir eso.
Es, tristemente, mucho más común escuchar "¿qué haces?" en lugar de "¿cómo estás?". Nosotros mismos nos confundimos con nuestro disfraz. Nos vemos y vemos a los demás a través de "lo que hacemos", "lo que decimos", "lo que pensamos". Nos creemos que somos "médicos" porque hemos estudiado Medicina. Y, una cosa viene de la mano de la otra, nos creemos -y creemos a los otros- listos, competentes, "buenas o malas" personas, triunfadores, perdedores. También es común sumergirse en el mundo de los otros, verlos y escucharlos (o creer que lo hacemos) pero mucho más difícil verse y escucharse a uno mismo. Cuando nos atrevemos a hacerlo, nos encontramos en un camino interminable, descubriendo que ese disfraz es más grande y pesado de lo que hasta ahora creíamos. Un disfraz pegado a nuestro cuerpo desde hace tantos años... Cuesta mucho quitarse la peluca, la corbata, la nariz de payaso, porque uno se da cuenta de que siempre existen accesorios que desconocíamos, y que van apareciendo de la nada al despojarnos de los anteriores. Quitamos los accesorios de "lo que hago, lo que digo, lo que pienso". Es infinitamente complicado llegar a desnudarse completamente. Un trabajo de toda una vida, quizás. Es evidente que nuestra desnudez lo que nos muestra es nuestro corazón, sin más, sin complementos.
Escribir es una de las maneras de buscarse, aunque uno no sepa realmente que en el fondo se está buscando. El arte, en cualquiera de sus modalidades, es un acto mágico y sagrado que nos acerca al corazón de la cebolla, a nuestra propia desnudez; un ejercicio que nos permite reconocernos, sentirnos, percibir e intuir eso tan abstracto que se halla en lo más profundo de nosotros; nuestra esencia.
A lo largo de los últimos años (y, para mí, es el gran descubrimiento de mi vida hasta la fecha) ha cobrado vital importancia sentirme. Aunque a veces me cuesta horrores parar y hacerlo. Reconocerme como un misterioso pozo de agua limpia, turbia en otras ocasiones, realizar cotidianamente la tarea de asomarme y remover el agua estancada. Poner conciencia al observarme reflejada en otros estanques, similares o totalmente diferentes. Comprender que en todo pozo hay agua, y que cuanto más se indaga en ellos, más sorprendentes son los hallazgos.
Creo que este es un camino que nunca acaba. Al fin y al cabo, vamos alimentándonos de experiencias y vivencias a lo largo de la vida. El mundo es el que percibimos antaño, el que percibimos en la actualidad, y también el que percibiremos en un futuro. El agua se irá transformando... pero cuanto más la miremos, cuanto más pendientes estemos de cuidarla, más limpia y cristalina se hará a nuestros ojos. Para mí, es muy importante conocer qué ocurre en mi pozo... pues es el alimento que ofreceré a los míos, el que regalaré al mundo. Es mi pequeño granito de arena en el camino hacia la supervivencia de la humanidad, hacia la construcción de un mundo nuevo, hacia el verdadero "sentido" de las cosas.
domingo, 19 de febrero de 2012
Presentación de esta niña que soy yo
4 comentarios:Esa niña que vive dentro de mí, tiene un millón de blogs desperdigados por todo el espacio cibernético. Fue dibujando palabras de colores, saltando de un lado a otro y casi al azar por diferentes planetas a lo largo de muchos años. Pero pronto se aburría de ellos, y los abandonaba para dirigirse hacia otras islas diferentes llenas de nuevas aventuras. La niña que vive dentro de mí, ésa que pasaba las horas muertas escribiendo cuentos y haciendo dibujos en el calor del hogar, no permitió que me olvidase jamás de esta necesidad suya de crear otros mundos y ordenar el suyo propio. Pero hacía mucho tiempo que la niña no buscaba un hueco nuevo que hacer suyo, y donde plasmar sus ideas y sus pensamientos.
A la niña que llevo dentro le encanta jugar, como a todos los niños. Y nunca ha permitido que yo dejase de hacerlo; así que, para tenerla(me) contenta, no me ha quedado más remedio que pasar mi vida hasta la fecha jugando mediante cosas como el teatro, como la música, como la creación de canciones y cuentos, contemplando amaneceres, charlando con las estrellas, con mi planeta, columpiándome en los parques, experimentando cosas "diferentes", emocionándome con nuevas ideas aunque en principio parezcan "disparatadas", relacionándome felizmente con otros niños (niños pequeños y niños mayores).
La niña que vive dentro de mí nunca ha permitido que olvidase al resto de los niños. Siempre me ha hecho esbozar una sonrisa o un guiño cómplice cada vez que me cruzo con alguno de ellos. Ella es la responsable de mi asombro e incredulidad cuando otras personas mayores, algunas de ellas muy importantes para mí, reconocen que "no les gustan los niños". Estos comentarios la han entristecido pero, en el fondo, jamás se los ha creído.
Esta niña que llevo dentro, como todos los niños y también como yo, desea con toda su alma que la quieran por ser como es, que la cuiden, que la traten bien y que la comprendan. No le gusta que le manden callar, no le gusta que se burlen de ella, de sus ideas o de sus pensamientos; no le gusta que no la valoren o que no la tomen en serio. Ella me pellizca, para que salte como un resorte, cuando estas cosas me suceden. En ocasiones, intento calmarla. Entonces, protesta y me grita que no; que tiene derecho y que yo también lo tengo. A esta niña, como a todos los niños y también como a mí, le encanta que le permitan ser ella misma, necesita expresarse tal y como se siente sin que la juzguen por ello. Por todo esto, quiere que los niños mayores se sienten con ella a compartir sus sentimientos desde el amor (pues como niña que es, aún no ha olvidado que el amor es la herramienta más valiosa para solucionar conflictos). A esta niña le enfurecen los niños mayores que hacen comentarios a otros niños pequeños, comentarios como "no llores, manipulador, sólo quieres llamar la atención, me estás dejando en ridículo, compórtate bien, tú te callas que estamos hablando los mayores"... Esta niña se enfurece, también, cuando ve que se les riñe de forma cruel, o que se les castiga, ignora, burla, que se les espeta "¡muy mal!" o "¡eres malo!" o que se les da un "azote a tiempo". Yo, que la llevo conmigo; yo, que recuerdo a mi propia niña, me enfurezco entonces también.
En ocasiones, cuando las cosas no salen como a ella le gustaría que salieran, sufre de pataletas. Y se enfada mucho si entonces le mandan callar o a pensar en su cuarto, si se ríen de ella o la ignoran. Y llora mucho si no la comprenden ni la ayudan. Y se siente sola. Y se queda en un rincón, hecha un ovillo, hasta que toda la tormenta ha pasado y vuelve a salir el sol.
Esta niña a veces siente miedo. Y a veces siente muchísimo miedo. Entonces, como Pepita Pulgarcita, se va haciendo más y más diminuta, hasta haberse convertido en alguien tan minúsculo que los ojos de los otros niños mayores casi no la pueden ver. O hasta desaparecer completamente.
Otras veces, cuando se asusta, se enfrenta al monstruo. Saca una espada invisible que agita una y otra vez ante el adversario, pero no siempre gana la batalla. Cuando esto ocurre, queda exhausta y triste.
O se va corriendo. Y corre, y corre, y corre, sin saber a dónde va, ni si llegará a un lugar cálido o conocido. Y se esconde bajo un árbol, y respira aliviada, porque la sensación de peligro ha disminuido temporalmente con la lejanía. Entonces, se queda jugando por los alrededores... pero cuando comienza a hacer frío y sale la Luna como todas las noches, desea volver a casa al lado de su mamá y de su papá, para meterse en la cama con ellos, y sentir de esta manera que nada malo podría pasarle.
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